Monday, May 15, 2006

El antes y el despues en la vida de Kim Phuc



Corría el año de 1972. El mundo era sacudido por protestas en contra y a favor de la guerra de Viet Nam. Sentimientos encontrados. “Hagamos la paz y no la guerra” gritaban unos. “Hay que detener el avance del comunismo” decían otros.

Nueve años antes, en la aldea de Trang Bang, localizada a unas 30 millas al norte de Saigón,en la parte central de Viet Nam, nacía una niña cuyos padres la nombraron Phan Thi Kim Phuc. Sus padres eran campesinos agricultores a los que no les iba mal, hasta tenían una pequeña tienda en el pueblo.

Cuando la guerra comenzó, en 1965, alejados como estaban de la gran ciudad, no se imaginaban la pesadilla que estaban por vivir. Tarde o temprano las cosas iban a cambiar para ellos y se verían involucrados directamente en el conflicto.

El día 8 de junio de 1972, la guerra estaba en plena esfervescencia y las fuerzas del norte comenzaban a ganar terreno hacia el sur. La aldea de Trang Bang estaba siendo sitiada por las fuerzas pro-comunistas del Norte. Kim Phuc vive un infierno junto a su familia de agricultores. Al lugar acude el ejército de Viet Nam del Sur con el propósito de retomar el control. La situación se pone cada vez más difícil y se decide pedir ayuda a la fuerza aérea.

Horror. La aldea es bombardeada con Napalm, una especie de gasolina gelatinosa extremadamente agresiva, que al caer se adhiere a cualquier superficie incendiándola inmediatamente.

Según testimonios posteriores de uno de los pilotos que lanzó las bombas, a él le había sido informado que la aldea había sido evacuada previamente de civiles. No fue así, como se confirmó posteriormente. Los pilotos que bombardeaban la aldea vieron desde el aire a una columna armada que avanzaba por la carretera entre Trang Bang y Saigón, hacia las posiciones del ejército de Viet Nam del Sur, lo cual supusieron una amenaza y deciden bombardearla.

Kim Phuc huía del fuego que consumía su aldea por la fatídica carretera junto a su familia y algunos soldados del ejército de Viet Nam del Sur. Dos de los seis hermanitos de Kim Phuc, de nueve meses y tres años respectivamente y dos primos mueren instantáneamente al caer las bombas de Napalm. El resto de los niños corren desesperados hacia el fotógrafo de Associated Press Nick Ut, quien se encontraba en el propio sitio de los acontecimientos.

Nick Ut, instintivamente dispara su cámara y toma la fotografía que mas influyó en la opinión pública mundial que apoyaba el cese de hostilidades y el fin de la guerra, hecho que finalmente ocurrió siete meses más tarde. La foto conmovió al planeta entero (anexa al post, en blanco y negro), capta el horror del momento. Se hizo acreedora del premio Pulitzer. Una foto que aún hoy, 34 años después sigue tan impactante.

En ella se ve a Kim Phuc, corriendo desnuda en la carretera. Sus ropas se consumieron por el calor y más de la mitad de su cuerpo estaba quemado por acción del Napalm. Dijo Nick Ut que la niña gritaba mientras corría: -¡Muy caliente! ¡Muy caliente! El niño que se observa a su mano derecha, corriendo también y llorando es su hermano.

Kim Phuc rememoró el momento: -Yo vi las bombas. Vi el fuego. Había un calor terrible. Me arranqué las ropas quemadas, pero el dolor de las quemaduras no cesaba. La gente me echaba agua de sus cantimploras sobre el cuerpo para aliviar mi dolor, que era insoportable...

Nick Ut la tomó en sus brazos y la niña no dejaba de llorar producto de los intensos dolores que le producían sus quemaduras. La subió a la camioneta de la prensa y la trasladó a un hospital de Saigón junto a algunos miembros de su familia.

Cuando llegaron al hospital, los médicos, al ver su estado, no dieron esperanzas de que sobreviviera. Tenía quemaduras de tercer grado en más del 50% de su cuerpo. El dolor era insoportable.

¡Pero Kim Phuc sobrevivió! Luego de 14 meses en el hospital y 17 intervenciones quirúrgicas, finalmente pudo salir del hospital rumbo a su casa.

Kim Phuc se prometió a si misma que sería médico como los hombres que la salvaron. Comenzó a estudiar medicina en Saigón (que para ese momento ya había sido rebautizada como Ciudad Ho Chi Minh). El gobierno comunista pensó que ella debía servir como instrumento de propaganda del nuevo gobierno y la conminó a retirarse de la Un¡versidad. La ubicó en un sitio donde era vigilada las 24 horas del día y fue designada involuntariamente “Símbolo Nacional de la Guerra”.

En 1986 el gobierno le permitió continuar sus estudios (bajo supervisión) en La Habana, Cuba. Allí conoció al que posteriormente sería su esposo. Se casaron en 1992. Logró conseguir permiso para pasar la luna de miel en Moscú, Rusia. Durante el vuelo de regreso a La Habana, hubo una parada de reabastecimiento de combustible en Terranova, Canadá.

Kim y su esposo escaparon del avión y pidieron asilo en ese país. Actualmente es ciudadana canadiense y vive en Toronto junto a sus dos niños.

La foto en colores del post (de Jim McNally, del equipo de la revista Life) la muestra 23 años después, en 1995, con su primer hijo en brazos.

En 1997 fue nombrada por la UNESCO Embajadora de Buena Voluntad.

Una cita final de Kim Phuc: “Fue el fuego de las bombas el que quemó mi piel. Fue la destreza de los médicos lo que me salvó. Pero realmente fue el poder de Dios lo que sanó mi corazón”.

7 comments:

Jacqueline said...

La foto de Kim Phuc me impactó cuando era pequeña y mis niñas conocen su historia. Yo compré la "LIFE" donde apareció esa foto con su bebé.
Perdona la curiosidad, pero es la primera vez que veo que el autor de un blog especifica su raza... ¿Por qué?

Oswaldo Aiffil said...

Hola Jacqueline! Gracias por visitarme y leerme. Respuesta a tu curiosidad: en el perfil no está incluida mi foto y sólo traté de describirme. Gracias de nuevo y adiós.

Khabiria said...

Realmente la historia de Kim es impactante y conmovedora, una vez tuve que hacer un trabajo sobre Vietnam y en mis entrevistas a los sobrevivientes pregunté: "¿Cómo hicieron para superar los traumas de la guerra?" ellos me respondieron: "No hay trauma, es un deber patriota, no hay trauma"...¡¡que grandeza!!, a mi Vietnam no deja de conmoverme!
Gracias Oswaldo, un abrazo

solunojo said...

Querido amigo, he aprendido algo nuevo, como siempre es un gusto visitarte y leerte. el dolor y la guerra van de la mano por un camino alejado da la consciencia. tu post esta muy bueno


me despido con un fuerte abrazo a la distancia tu amigo Claudio

solunojo said...

Hola Oswaldo, soy yo de nuevo, quería saber por que no usas una foto tuya en el perfíl de usuario, si es por opción personal o no sabes como colocarla, si es lo segundo me encantaría ayudar

Atte. claudio Illanes

Oswaldo Aiffil said...

Claudio, Jacqueline, ya está la foto en el perfil. Gracias por su interés. Un abrazo en la distancia!

Deliamar said...

Cuando terminó la guerra de Vietnam escribi muchas cosas en el diario que llevaba en esa epoca..siempre escribiendo..esa foto en su momento sirvió para todas las protestas en las cuales participé siendo adolescente...cada cicatriz de Kim Phuc es el recuerdo constante para evitar otra guerra..escribe mas a menudo quieres?