Saturday, June 11, 2011

La vida es un fandango...



...para quien lo sepa bailar.

Siento que las semanas pasan muy rápido, y se nota en el ambiente. Hemos tenido un comienzo de año frio y lluvioso. Y ha sido tanta la lluvia, que en principio se consideraba esporádica y ahora se ha unido con la temporada lluviosa, que según el calendario comienza a finales de mayo de cada año, sin hacer la menor diferencia.

En estos días ha hecho bastante calor, el mismo que se esperaba en marzo o abril pero que nunca llegó en su momento. Y si bien la lluvia permanece, los momentos de frio y calor se han alternado.

La permanencia de las lluvias ha hecho que el follaje se haya vestido de todas las tonalidades de verdes que se puedan imaginar. Y eso es algo bonito, especialmente en nuestro amado Cerro El Ávila de Caracas. Según la posición de las nubes, o la incidencia de los rayos del sol, los tonos de verde cambian de claros a oscuros, de grisáceos a azulados.

Con este escenario de fondo medito un poco acerca de lo que va a acontecer en la segunda mitad del año, que ya está a la vuelta de la esquina.

Vislumbro cambios de ambiente, de escenarios y de mi forma actual de vida. Uno de esos despertares que se suceden cada siete años, y que justo estoy tocando ahora, que ya cumplí 49, precisamente un múltiplo de 7.

Si me fijo bien en el horizonte, alrededor, me doy cuenta que algunos también están pasando su tormenta personal. Cada quien labrando su destino, capitán de su nave, olas más, olas menos, encrespadas unas, suavizadas otras, unos con más dificultad que la mía, intuyo, otros con menos. Todos haciendo lo que creemos que debemos hacer, quizás unos continúan errando, y otros acertando. Hay otros inmersos en los aspectos superfluos, evadiendo a horcajadas una realidad que tarde o temprano acabará engulléndolos, viviendo vidas que no son las propias, sin cable a tierra.

Si uno sube el foco, y desde allí arriba amplía la mirada se da cuenta que cada quién está en lo mismo, y, quitando los trapos y distracciones, las apariencias y los espejismos, siento que todos estamos inmiscuidos en la misma danza de la vida, que se sucede a cada instante, sin parar un segundo para descansar. Es una danza infinita e imperturbable, la bailamos todos, queramos o no, desde el viejo árbol que se mece con el viento hasta la niña hermosa con sus zapatillas de ballet.

La vida tiene un sentido para todos y cada uno de nosotros. La esencia está en descubrir cuál es ése sentido y ejercerlo a plenitud. Esa es mi lucha de siempre. Tratar de interpretar ese sentido de las cosas.

5 comments:

Susie said...

Cada quien baila la danza a su propio estilo. Algunos son un espectaculo completo, y hasta te detienes a contemplar como bailan. Otros no tienen nocion de ritmo y da pena. Pero lo principal es descubrir tu propio estilo, y aprender los pasos de aquellos que lo hacen mejor que uno. En definitiva, a pesar de que a veces queda uno medio perdido, es una delicia este baile...

Oswaldo Aiffil said...

Hola Susie! Bienvenida eres a esta casa virtual que también te pertenece. Me gustaron mucho tus palabras con respecto a la vida. Es así como lo dices, sin nada que agregar. Y si, la danza es deliciosa, agridulce a ratos. Un beso grande!

Lorena said...

Oswaldo, yo que aún soy bailarina, pienso (copiando unas palabras por allí) que la vida se vive mejor "bailando".

No importa el ritmo, no importa la melodía, lo que importa es que bailes y te rías y te sumerjas en cada nota y que lo hagas con gusto!

Algunas veces el baile es triste, como el del 4to acto del Lago de los Cisnes, otras es alegre y divertido como un buen reggee o una tarantela "bien trancada", a veces suele ser sensual e insinuante como unos tambores costeños o una cumbia colombiana... Otros veces el "vals de la vida" no lleva a otras latitudes, a otros horizontes y es allí, como bien dices tu "un fandango" de Herp Albert no estaría nada mal para seguir viviendo...

Aunque a veces la música no sea adecuada, ni profesora Nina Novak dice: baile, es lo único que mantiene el espiritu... Y que lo diga ella que, con sus 85 años parace que bailando tuviera 17...

Se te quiere muchísimo!

Oswaldo Aiffil said...

Hola Lore! Yo también te quiero mucho! La profesora Novak sabe de lo que habla. ¿Te has fijado que Yolanda Moreno se ve muy joven todavía? Bastante de razón tiene la señora Novak. Hay que bailar ese fandango. Un besazo!

Lorena said...

Dime tú, que tanto he bailado y puedo jugar con mi edad las veces que se me antoje! jajajajaja!