Saturday, February 12, 2011

Ojos que hablan...


Siempre recuerdo una frase que escuchaba mucho de adolescente, que decía “tus ojos son un poema”. Me ha encantado siempre pensar en la profundidad de la misma.

Esos ojos que dicen tantas cosas, esa mirada que sabe tan poco de mentir, y nos revela todo.

Muchas veces escuchas a la persona decir cosas que los ojos desmienten al instante, dejándola muy mal parada, a veces sin saberlo o sin darse cuenta.

Esta vez hablo de la mirada de Sharbat Gula, aquella niña afgana que fue fotografiada por Steve McCurry de National Geographic, cuando, a sus doce años, se encontraba refugiada en Pakistán, huyendo de la guerra en Afganistán, librada aquella vez contra el invasor ruso.

McCurry la buscó incansablemente hasta encontrarla de nuevo, con 30 años, en una remota aldea de Afganistán.

En su rostro se dibuja la huella de la tragedia que ha rodeado su vida. En esos hermosos ojos verdes se revela una vida que nunca fue ni será fácil, plagada de limitaciones, muertes de sus vecinos y familiares cercanos, huida, abandono, hambre y sed en largas caminatas, maternidad adolescente y abusos de toda índole.

Esos tristísimos ojos, verdes como el mar, que hablan, que gritan, que se ahogan, y que, por sobre todas las cosas, se quedan para siempre en lo más profundo de nuestro ser diciéndonos tantas cosas…

4 comments:

Antonieta H. said...

Suena cliché esa frase de"tus ojos son un poema" pero es tan cierta, los míos no se que dicen, pero casi nunca me pelo examinando a la gente por lo que dicen sus ojos.

Un abrazo Oswaldito

Oswaldo Aiffil said...

Hola Bluesoul! La frase es más profunda de lo que uno se imagina. La fotografía de McCurry basta para intuir el significado. Y es verdad lo que afirmas, los ojos nunca mienten, ni siquiera fingiendo la expresión facial. Un beso mi bella!

Lorena said...

Oswaldo, que cierto: los ojos reflejan al alma!

Dì los mìos, que con solo mirarlos sabes còmo me siento!

Un besito cariñoso!

Oswaldo Aiffil said...

Hola Lore! Allí tienes la prueba, tus propios ojos tan elocuentes. Esta fotografía y la historia que la rodea no deja de estremecerme. Un besito mi Lore!