Wednesday, July 14, 2010

Aprender a escuchar con el Maestro Krishnamurti


¡Hola a todos! Ya terminó el vértigo y el furor que causa ese fenómeno de masas que denominan “La Copa” unos, “El Mundial” otros, en el cual se enfrentan equipos de fútbol representativos de los cinco continentes, y que en esta edición ganó España por primera vez. ¡Enhorabuena a todos mis amigos y amigas de España!

Luego de finalizado el evento, viene un período de calma, de ensimismamiento, de reflexión entre lo que fue y lo que pudo ser.

Es muy interesante, en momentos como éste, dedicarse a escuchar, que no a oír. ¿Qué es escuchar? Parece simple la respuesta pero no lo es tanto. Dejemos que sea el Maestro Krishnamurti quien nos lo explique:

“Pienso que es muy importante saber cómo escuchar. Si saben cómo escuchar, llegarán inmediatamente a la raíz de las cosas. Si escuchan el sonido puro, tendrán un contacto instantáneo con su belleza. De igual manera, si supieran cómo escuchar lo que se está diciendo, habría una comprensión instantánea. Escuchar es enfocar completamente la atención. Ustedes piensan que la atención es una cosa cansadora, que aprender a concentrarse es un largo proceso. Pero si realmente saben cómo escuchar, entonces la atención no es difícil y encontrarán que llegan inmediatamente al corazón de las cosas, con un estado extraordinario de alerta.

La mayoría de nosotros no escucha realmente. Nos distraen los ruidos externos o tenemos algún prejuicio, alguna propensión que deforma nuestra mente, y eso nos impide escuchar verdaderamente lo que se dice. Esto es especialmente así con las personas mayores, porque tienen tras de sí una larga serie de logros y fracasos; son alguien o no son nadie en el mundo, y es muy difícil penetrar las capas de sus formulaciones, de sus conceptos previos. Su imaginación, su condicionamiento, su sentido de la realización personal impedirán que lo que se dice pueda penetrar. Pero si sabemos cómo escuchar lo que se está diciendo, si podemos escuchar como si escucháramos el canto de un pájaro en la mañana, entonces el escuchar es una cosa extraordinaria, especialmente cuando lo que se dice es algo verdadero. Puede no gustamos, puede que lo resistamos instintivamente; pero si realmente podemos escuchar, veremos la verdad de ello. De ese modo, el auténtico escuchar quita la carga de la mente, limpia los desperdicios de muchos años de fracasos, éxitos, anhelos.

Ahora ustedes me están escuchando; no están haciendo un esfuerzo para prestar atención, simplemente están escuchando; y si hay verdad en lo que oyen, encontrarán que dentro de ustedes ocurre algo notable: un cambio no premeditado ni deseado, una transformación, una revolución completa en la que sólo reina la verdad y no las creaciones de la mente. Si puedo sugerirlo, de ese modo tienen que escucharlo todo, no sólo lo que estoy diciendo sino también lo que dicen otras personas; así tienen que escuchar a los pájaros, el silbido de una locomotora, el ruido del autobús que pasa. Encontrarán que cuanto más lo escuchan todo, mayor es el silencio, y ese silencio no es roto por el ruido. ”

7 comments:

er chepo said...

Que dificil es escuchar. Siempre oimos, pero no escuchamos
Saludos estimado

Guzmán. said...

Jiddu Krishnamurti y Doris Pratt.

"Recuerdo un entrevista con Krishnaji en la que le dije que quería discutir mi problema. El problema era que quería dejar de fumar. Me dijo: "Señora Pratt, me ha hablado usted de su problema, pero, en realidad, las cuestiones son cuatro. El hecho es que usted fuma, y a él se une, en primer lugar, la falacia de que fuma y le gusta. La segunda falacia es que desearía no fumar; y de ella surge a continuación el ideal: usted desería ser ese ideal, alguien que no hubiera fumado nunca. Y por último, existe el vacío interior que le hace a uno fumar, volcarse en el sexo, o cualquier otra cosa". De modo que había un conflicto entre el hecho y el vacío, y en medio de él estaba la falacia, el mito. Un momento después añadió: "¡Cielo santo, el mito al que yo en un tiempo me aferré! Creí que había de ser el Maestro del mundo, cuando en realidad era un joven común, y quería hacer todo lo que un joven quiere hacer: enamorarse, montar en motocicleta, hacer carreras... En aquel tiempo era simplemente un joven. Y me debatí entre el mito y el hecho".


Doris Pratt, organizadora de las charlas de Krishnamurti, Londres.
Krishnamurti 100 años de sabiduría, Evelyne Balu.
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

Oswaldo Aiffil said...

Hola Chepo! Verdaderamente hay allí una diferencia...y qué falta nos hace escuchar. El mundo sería otro, definitivamente! Un abrazo amigo!

Hola Guzmán! Sabiduría es lo que transmite el Maestro en sus palabras. Un gran saludo!

Lycette Scott said...

Caramba amigo, vengo por acá después de un buen tiempo y encuentro la misma tierna foto de perfil...me encanta.
Besos

Oswaldo Aiffil said...

Hooola mi Liz! Te tengo siempre presente! Chepo vino, se casó, se fue y no nos reunimos...chances are! Un beso enorme!

Silvia said...

Hola Oswaldo!! Me encanto tu post! porque? bueno porque me encanta escuchar, presto atención a los sonidos en mi transitar por la ciudad, estoy convencida de que así era en la prehistoria cuando lo único que teníamos era nuestros sentidos...la cara inversa es que en ocasiones me hablan y estoy flotando en otra dimensión...
En todo caso leer tu post me llevo a mi clase de yoga, a los sonidos metálicos que ponen para entrar en la meditación, buenísimo!!

Un beso!


Silvia.

Oswaldo Aiffil said...

Hola querida Silvia! Que bueno que te ha gustado mi post. Yo conozco esos sonidos metálicos. Ellos me acompañan cuando escucho música de Bhudda Bar o Bhudda Sounds, son realmente hermosos! Un beso querida Silvia! TQM!