Tuesday, October 12, 2010

El curioso incidente del perro a medianoche


Es el nombre de una novela de Mark Haddon (Ediciones Salamandra, 2004). Cada vez que pasaba por el anaquel de la librería parecía llamarme a gritos.


Y yo no parecía escucharla, decantándome por otros títulos, que al final (algunos de ellos) no resultaron ser todo lo buenos que parecían en la semblanza y en la portada.


Es que, como siempre digo, pero a veces no cumplo, debes comprar el libro que te llame. Ve, camina por los pasillos, mira todos los títulos que quieras, hojea los que gustes, lee las semblanzas que te apetezca, pero compra el que te llame, te parezca interesante o no, hayas leído una reseña o no, esté entre los best sellers o no, no importa. Si él te llama es porque tiene algo que decirte.


Finalmente entré un día y fui directo hasta él. Lo tomé en mis manos y tenía una cinta roja que rezaba, entre otras cosas lo siguiente: “17ª. Edición (wow!). “Obra perfecta”. Caballo Verde. “Reflexiones de una belleza y profundidad inusuales”. Babelia…


Y vino a mis manos una de las mejores lecturas que he hecho en los últimos tiempos.


La historia triste, tierna, dulce y complicada de un tenaz adolescente llamado Christopher Boone, quien padece del Síndrome de Asperger, una cierta forma de autismo.


Christopher es muy inteligente para unas cosas y muy torpe para otras. Le gustan las matemáticas, para las cuales muestra una habilidad excepcional, y sueña con ser astronauta. A la vez le cuesta mucho comunicarse con sus semejantes y hay muchas cosas que, a pesar de parecer sencillas, se le hacen muy difíciles de comprender.


Christopher adora al perro de su vecina, la señora Shears, y un día lo encuentra muerto en el jardín. Allí comienza una historia enmarcada en la obsesión de Chris por descubrir al criminal.


Al leerla tuve la misma sensación de cuando leía a Daniel El Travieso (Dennis the Menace) de Hank Ketcham o a Charlie Brown, de Charles Schulz, que son personajes con vida propia, niños que piensan como niños, y que a mí me cuesta mucho creer que hayan sido creados y sus diálogos escritos por un adulto.


Así es Christopher Boone, un muchacho con una gran personalidad y una tenacidad sin límites. La historia es narrada en primera persona, y no sé si es ésta la razón por la que te metes en el personaje y al final no quieres avanzar porque no quieres que se termine la novela. Algo que pocas veces sucede en una lectura.


El autor, Mark Haddon, trabajó un tiempo con niños excepcionales, fue ilustrador y escritor de cuentos infantiles, y yo pienso que este background le ayudó a crear su extraordinaria novela.


Es una excelente recomendación para los amigos de la buena lectura.

4 comments:

Pansy said...

Me encanta cuando recomiendas tus libros... haces que uno se enganche de una!
Estoy estudiando y me provoco venir por aqui...
Que tengas una excelente semana, cuidate por esos lares de Dios!

el doc said...

Esta novela me impresionó gratamente. En realidad la devoré, no pude parar de leerla. Si bien es divertidisima y muy, muy original, hay pasajes profundamente tristes. Ahora, afortunadamente no es Christopher el que sufre, sino que nosotros, los demás. Realmente una gran novela.

Mariale divagando said...

En este momento tengo una lista LARGA de libros por leer, ahora sumo uno más!

Oswaldo Aiffil said...

Hola Pansy! Me gusta compartir la buena lectura con las personas que a bien tienen venir a leer acá. Una vez más, gracias por la buena vibra que dejas. Un beso!

Hola Doc! Bienvenido a esta casa virtual que también es suya. Pues sí que es una gran lectura, como pocas, muy original, como usted recalca. Realmente uno la vive, y la disfruta, aún en los momentos tristes, tan reales. Un gran abrazo desde Caracas!

Hola Mariale bella! No soy quién para decirte qué leer, pero esta lectura no me hará quedar mal. Seguro que te encantará. Te quiero muuuuchooooo! Besazos!