Saturday, March 27, 2010

¡Que dolor cuando se quema mi Ávila!


Se quema mi Ávila. La sequia intensa ha pintado de amarillo ocre muchas de tus otrora verdes hojas y permitido que el fuego sea dueño de todo.

Tú, mi Ávila que me has dado tantas alegrías, que me has dado sin mezquindad toda tu energía vital.

Tantas tonalidades de verde que nacen de la luz reflejada en tus taludes y pliegues. Tantos olores que emanan de tu tierra bendita.

Cuando la lluvia te moja la sensación es indescriptible, los olores de la tierra, que emanan y lo envuelven todo.

Tus flores, tus pájaros que vienen a comer en mi mano, tus bromelias y orquídeas, tus grandes árboles, tus enormes piedras, tus nubes que van y vienen, tu silencio turbado a veces por la brisa.

Tus gotas de rocío en la mañana, tu frio sanador, tus laderas que nos muestran por un lado a una Caracas que nunca deja de hacer ruido, y por el otro a un inmenso mar que contrasta con el cielo en el horizonte.

Tus muchísimas leyendas y fantasmas, tus hermosas quebradas y caídas de agua, tus pozos, tu gente que te quiere y que se consigue en las alturas de tus cumbres, gente diferente, gente buena, tenaz, contagiosa de buena vibra.

Tus caminos al Oriental, la fila, el Naiguatá, el Humboldt, visitante eterno, Galipán, Sabas Nieves, La Julia, Cachimbo, Catuche, Noteapures, Paraíso, El Edén, Lagunazo, Göering, Platos del Diablo, Rancho Grande y tantos otros sitios que están llenos de recuerdos compartidos entre tú y yo.

Quiero que venga la lluvia y te moje, que te cubra y te inunde, y que tus verdes vuelvan a cubrirte a lo largo y ancho. Que sigas siendo por siempre nuestro símbolo de vida, nuestro horizonte, nuestro punto de orientación, el lugar que más extrañamos cuando salimos allende los mares.

Quiero que sigas siendo nuestra mayor referencia cuando hablamos de Caracas, nuestra acuarela de verdes, nuestra montaña de recuerdos y de vibraciones, porque hasta las pisadas suenan más bonito cuando son sobre tu suelo sagrado.

Ávila, te amaremos por siempre. Gracias por ser nuestra fuente de vida y de colores hermosos que nos alegran la vista. Prometemos que cuando el fuego se haya ido y llegue la lluvia te vamos a reforestar, para devolverte apenas un poquito de lo mucho que nos has dado siempre…


12 comments:

Rosa said...

Cuando veo eso me da un dolor horrible, amo mi Avila, solo imaginarme que el proximo mes cuando llegue a Caracas lo vere lleno de cicatrices me da tristeza.

The Modesto Kid said...

¡Que dolor! Los incendios forestales son de verdad tragicos. (He crecido en California, donde cada verano trae nuevo fuego.) Pero, podemos esperar a un fénix a nacer de esas cenizas, los bosques del porvenir...

Silvia said...

Hola Oswaldo:
Me entristece enormemente ver el Ávila quemarse de esa forma, además no se por que razón este año me da la impresión de que el fuego ha sido mas devastador que nunca. Nada me gustaría mas que ayudar a reforestar a mi querida montaña, el final de tu post me deja esperanzada, esa voluntad de reconstruir, de darle la vuelta y buscar soluciones, volver a sembrar cando las condiciones estén dadas…tal y como debe hacerse en la vida!
Un beso.
Silvia.

Benedetto said...

Guaglione, hermoso escrito!

Te dirè algo : Me anoto contigo a subir a plantar un àrbol. Una planta. Un ser vivo.

¡ Seamos Japoneses en eso de cuidar nuestra montaña sagrada !



Saluti!

Antonieta H. said...

Ese día que se quemo el Ávila yo que no lo conozco (soy una ñera que no ha ido a caracas) estaba que lloraba :( es triste, parecía sacado de una película de terror.

Ojala llueva pronto negrito.

PD: btw todavía estoy traumatizada con tu comentario en mi post pero igual quiero que me cremen.

La Hija de Zeus said...

Que dolor.. pensar en todos esos árboles.. tantos años para llegar a ser grandes y majestuosos..
y los animalitos.. todo esa vida que se quema.

Y este aire que no se puede respirar bien. Ojalá llueva pronto y mucho.

un besote

Mariale divagando said...

"hasta las pisadas suenan más bonito cuando son sobre tu suelo sagrado"
No se podría decir mejor!!

Mi amor por esa masa verde no tiene límites ni palabras que se acerquen siquiera a describirlo; por ende, el dolor de verla en llamas es, también, indescriptible!

RosaMaría said...

Qué tristeza ver quemarse bosques, animales, plantas... y también a algún bombero o voluntario en su intento de extinguirlos. Lo viví en Galicia y ahora también aquí en Argentina. Lo peor es que a veces esos incendios son intencionados.
Hermosa y sentida tu descripción, espero que pronto se recupere tanta belleza.

Eugenia said...

Dios mio... que horrible esa foto, mi oswaldo... yo sigo en Twitter TODAS las noticias, de hecho no sigo las de aquì, pero evito ver imagenes de todo...y ya confirmo por què.

que dolor....

:(

(GRACIAS por tus palabras siempre. :) Que cuchi <3)

Espero ser parte virtual de sus reuniones en Centro Plaza.

Los quiero mucho y los extraño.

Un besote ENORME como el majestuoso Àvila.

Este post està de colecciòn.

MUAK

Oswaldo Aiffil said...

Hola Rosa! Las cicatrices son enormes y causan tanto o más dolor que el propio incendio. Es una pena. Fueron muchas las hectáreas consumidas. Un beso!

Hola Jeremy! Si creciste en California no tengo nada que contarte. Sabes de qué se trata. Es doloroso, más cuando se quiere a la montaña, tanto que se hace parte de uno. Un abrazo amigo!

Hola mi Silvia! Yo se que sabes lo que se siente. Es duro. Ahora hay que ayudar en la reforestación. Ya hay varias iniciativas. A estar pendientes por los medios de comunicación. Mucha gente se ha ofrecido. El Ávila es nuestra propia vida. Un beso grande!

Guaglione, grazie! Si Dios lo permite iremos juntos a plantar. Claro que será un placer. Un abrazo!

Hola Bluesoul! Imaginate uno que ha crecido admirando esa tierra de gracia. Que lo ha subido y lo ha disfrutado tanto. Dolor es poco. A reforestar llamarán pronto. La gente lo ama y responderá como nunca antes. Lo del cuento de la cremación es verídico. Mucha gente ni se imagina lo del horno. Un beso mi bella!

Hola Zeucita! Lo del aire contaminado con el humo ha sido como un llamado de atención a los caraqueños sobre la magnitud de la tragedia. Tantos pájaros, árboles perdidos. Un dolor muy grande. Un beso grande Zeucita!

Hola Mariale! Es muy cierto. Sea sobre las hojas secas o sobre suelo mojado, las pisadas en el Ávila suenan bonito. Es parte del encanto. Y la energía que emana de su suelo se siente, mientras más alto mucho más. Un beso mi flaca bella!

Hola RosaMaría querida! Una de las hipótesis es que el fuego fue intencional. Ojalá investiguen bien porque el daño ha sido enorme. Haremos un esfuerzo en plantar y recuperar la montaña. Un beso grande mi qerida RosaMaría!

Hola Euchy! Hay imágenes más dantescas porque las llamas eran muy grandes y arrasaron muchas hectáreas. Deberías escribir un libro sobre la diáspora (¿lo has pensado?). Sigo de cerca todo lo que cuentas. Hace tiempo que no nos reunimos en CP. Ya va siendo hora. Un beso niña linda y cuidate mucho!

Pansy said...

Tengo esa imagen en mi mente desde el domingo 21 que lo vi desde el cc los naranjos ... que espectaculo tan dantesco y por demas doloroso... la ultima vez que fuimos estaba todo muy seco, no quiero imaginarme ahora...
Ciertamente, el Avila tan majestuoso tan verde, a mi me hace pensar siempre que Caracas a pesar de todo es una hermosa ciudad ...
Un abrazo!

Oswaldo Aiffil said...

Hola Pansy! Desde allí tuviste una buena panorámica del incendio. El Ávila es Caracas, su mayor símbolo natural. Concuerdo con tus palabras. Trataremos de recuperarlo al llegar las lluvias. Un beso querida Pansy!