Tuesday, November 07, 2006

La respuesta del muerto


Cuando Mamiya, el más tarde famoso predicador, fue a ver a un maestro en busca de consejo, éste le pidió que le mostrara el sonido de una sola mano.

Mamiya se concentró profundamente.

“No trabajas con el suficiente interés” le reprendió el maestro. “Estás demasiado apegado a la comida, a la salud, a las cosas y a ese sonido. Sería mejor que estuvieses muerto. Eso solucionaría el problema”.

Cuando Mamiya fue por segunda vez a entrevistarse con el maestro, éste le volvió a preguntar por el sonido de una sola mano. Mamiya se echó entonces súbitamente al suelo, como si hubiera muerto.

“Representas muy bien el papel de cadáver” observó el maestro. “Pero, ¿qué me dices de ese sonido?”

“No lo he solucionado todavía” contestó Mamiya, abriendo los ojos.

“Los muertos no hablan”, dijo el maestro. “Lárgate de aquí”

Relato tomado del libro “Carne de Zen, Huesos de Zen"

23 comments:

Anonymous said...

Oswaldo, soy un poco Mamiya también... todavía no he llegado a alcanzar la divinidad del Maestro... y creo que no lo lograré... solo si estuviese muerta!

Me deja en desconcierto el relato!!

Te saludo con afecto igualmente!

Pansy said...

Oswaldo que bueno verte por aqui una vez mas, tu post me dejo pensando un rato ...
No se si entendi bien, pero, que Mamiya le quiso decir que es preferible morir antes de no transmitir lo que quieres...
Que tengas un excelente dia!
Un abrazote!

Wari said...

Caramba Oswaldito!! confieso que quedé medio ponchada! jajaja, no sé si será que a esta hora de la mañana parte de mi cerebro aún está pegado a la almohadita? jejejeje
Lo que entiendo es que no basta con guardar "silencio" si todavia tus pensamientos están apegados a "El ruido". En otras palabras, de nada vale expresar algo si realmente no se siente? Uhmmm.... no sé, creo que sali raspada!! jajajaja
Un abrazo Oswaldito dindo!!

AnGe!... said...

:-S

AnGe!... said...

Beshos! ^^

3rn3st0 said...

Mejor no digo nada, no vaya a ser que el maestro me ordene largarme. Igual, yo tampoco he solucionado el problema del sonito de una sola mano.

Saludos desde Guanare :-)

Anonymous said...

Te dejo un abrazo en mi blog, disfrútalo!!

domingo said...

Gracias por proveerme de algunos títulos de libros de donde sacar historias como esta (Carne de Zen, Huesos de Zen; Antología de Cuentos de la India y Tibet) y otras que antes publicó.

Se parecen bastante a una serie de libros que tengo de Anthony de Melo titulados La Oración de la Rana. Sobre todo me gusta que la conclusión no sea inducida, sino que la enseñanza vague por el sub-consciente esperando a emerger en cualquier momento.

He leído con mucho interés varios de los posts en este blog últimamente. Lo estaré visitando con más regularidad. Saludos.

Oswaldo Aiffil said...

Hola a todos! Este relato es un koan, es decir, "un enigma vivo que no puede resolverse por la lógica ni por los límites humanos". Otra definición es "pregunta-enseñanza de un maestro que sitúa al discípulo frente a la paradoja de la vida, no se puede contestar por el intelecto o el razonamiento; hay que ir más allá hasta encontrar la intuición, el conocimiento activo". Tiene que ver con lo que Simon and Garfunkel denominaron "Los sonidos del silencio". Lo mas importante es que nos pone a pensar. De todas las interpretaciones me identifico con la que hizo la linda Wari, pero no es la verdad absoluta.
Abrazos Jenny, Pansy, Wari, 3rn3st0, Ange! y Domingo! Por cierto Domingo, te recomiendo este otro libro: "Nada Sagrado. Textos Zen" de Oscar Todtmann Editores.
Gracias a todos por venir aqui y meditar sobre este relato tan interesante. Se les quiere!!

Anonymous said...

owaldito.. saludos... menos mal que lo explicaste por que ya estaba raspao... muy projundo pa mi.... muy projundo..!!!
saludos amigo... carman sigue contigo...!!! jejejejejejejeje

Oswaldo Aiffil said...

Hola Carman! Profundo es, no hay ninguna duda. Por eso lo puse alli en el post. Un abrazo amigo!!

Dulce said...

He descubierto este Blog por
pura casualidad.

Lo he descubierto buscando la
canción "ACUARELA"....

Ya se que no tiene que ver con este
post!!!!Escribo aqui por ser
el último...

Leyendo el post del 18 de
Septiembre he descubierto que
tienes el placer de conocer
a Nelson Cisneros( El otro día
encontré su Blog, que me parece
fantástico. Habia perdido la
dirección y la pude encontrar...)
Seguro que EL ha añadido preciosos
colores a la acuarela tu lienzo!!!

Tambien me he sorprendido de
conocer alguna cara de los
que hacen comentarios en este
post. Realmente me ha sorprendido!!!

Desde aqui te mando un saludo
y te animo para que sigas
escribiendo.

Oswaldo Aiffil said...

Hola Dulce! Bienvenida a este blog!! Es un placer para mi recibirte y puedes volver cuando quieras, esta es tu casa. Gracias por animarme a escribir. Realmente tengo poco tiempo pero se hace el esfuerzo y gracias a gente como tu se tiene la inspiración para seguir haciéndolo. Un abrazo Dulce y ya iré por tu casa cirtual a visitarte.

Khabiria said...

Y en la vida son tan NECESARIOS esos silencios mi querido Oswaldo, Sabías que en las partituras los silencios también son música?
Un abrazote Oswaldo
:-)

Oswaldo Aiffil said...

Saludos Khabi! Los sonidos del silencio, si señor! Un beso grande para ti preciosa!!

TaMyKa'S sPot! said...

ay osw :$ no entendí mucho del post en realidad... pero leyendo los comentarios como q medio me puse las pilas...o no O_o... xD
bueno bueno xD un abrazo osw tqm!!

Oswaldo Aiffil said...

Hola Tamy! Pues te toca asistir a varias sesiones con el maestro. Mas arriba hay un comentario mío sobre lo que significan los koans...un beso!!

Dulce said...

Como me encanta navegar por
INTERNET, voy encontrando
historias interesantes.

Esta me suena muy familiar pero
no recuerdo donde la he leído.

Seguro que la leí hace poco pero
estoy dándole vueltas y no hay
forma, no me acuerdo!!!!!!

Pero he encontrado otra también
muy "reflexiva".

A ver que os parece...

Un rey mandó a su hijo a estudiar a un templo de un gran maestro con el objetivo de prepararlo para que fuera una gran persona.

Al llegar al templo, el maestro lo mandó sólo hacia el bosque. Debería regresar un año después, con la tarea de describir todos los sonidos del bosque. Cuando el príncipe regresó al templo al cabo de un año, el maestro le pidió que describiera todos los sonidos que había podido escuchar y él fue relatándolos: --Maestro, pude oír el canto de los pájaros, el ruido de las hojas, el revoloteo de los picaflores, la brisa acariciando las hierbas, el zumbido de las abejas, el sonido del viento surcando los cielos--.

Terminado el relato, el maestro le pidió que regresara nuevamente al bosque para oír más, todo lo que fuera posible. El príncipe obedeció la orden del maestro, pero intrigado pensaba: --No entiendo, yo ya distinguí todos los sonidos del bosque...- Pasó días y noches enteras en soledad oyendo, oyendo, oyendo... pero no consiguió distinguir nada nuevo al margen de le ya dicho al maestro.

Sin embargo, una mañana, comenzó a distinguir sonidos vagos, diferentes a todo lo anterior. Y cuanta más atención prestaba, los sonidos se volvían más y más claros.

Una sensación de encanto envolvió al muchacho. Pensó: --Esos deben ser los sonidos que el maestro quería que oyera...-- Y sin prisa, permaneció escuchando y escuchando pacientemente. Quería estar seguro de encontrarse en el camino correcto. Cuando volvió al templo, el maestro le preguntó qué más había podido oír.

Paciente y respetuosamente el príncipe le dijo: --Maestro, cuando presté atención pude escuchar el inaudible sonido de las flores abriéndose, el sonido del sol saliendo y calentando la tierra y el de las hierbas bebiendo el rocío de la noche...--. El maestro sonriendo, asintió con la cabeza en señal de aprobación, y añadió: --oír lo inaudible es tener la calma necesaria para convertirse en una gran persona. Cuando se aprende a oír el corazón de las personas, sus sentimientos mudos, sus miedos no confesados y sus quejas silenciosas, se puede inspirar confianza alrededor; entender lo que está errado y atender las reales necesidades de cada uno. La muerte de una relación comienza cuando las personas oyen apenas las palabras pronunciadas por la boca, sin prestar atención a lo que hay en el interior de las personas para oír sus sentimientos, deseos.

Es preciso, oír el lado inaudible de las cosas, el lado no mesurado, el más importante del ser humano...


Saludos para TI y todos los
visitantes de este Blog!!!!

• Eroserena • said...

:-S jejeje, no pego una el chamo!

Un super abrazo para ti, ando un poco atareada con mi trabajo, pero nunca me olvido de este blog q me fascina.. Besos dulce caballero ^^

Cereza said...

Hola, holaaaaaaaa Oswaldo. Por aquí estoy disfrutando tus letras :-)
Besos con sabor a Cereza

Oswaldo Aiffil said...

Hola Dulce! Muy bueno tu relato sobre lo importante que es el silencio. Me hiciste acordar de un individuo que vi en un parque en Japón, que se sentaba en un banco todos los mediodías a escuchar los pájaros, el viento, las hojas secas caer y todas esas cosas que muchas veces nos negamos a escuchar. Gracias por compartir esa enseñanza. Un beso dulce!!
Hola Señora Sensual! Usted siempre es bienvenida en esta, su casa. Gracias por sus conceptos, altamente apreciados por mi. Un beso!
Cerecita lindaaaaa!! Bueno saber de ti!! Extraño tus posts anteriores. Espero que los puedas recuperar y colocar de nuevo. Para mi son geniales. Un beso grande!!

Pansy said...

Hola Oswaldo!!!
Vine a desearte Feliz fin de semana... descansa!

Oswaldo Aiffil said...

Hola Pansy! Gracias! Se hace lo que se puede. Un abrazo!