Tuesday, September 21, 2010

Mi perro



Amo a mi perro. Se levanta muy temprano y viene inmediatamente hasta mi cuarto, donde comienza a hacer ruidos para lograr despertarme. Claro, me respeta, y no sube a mi cama. Sólo hace ruidos y me observa. Se levanta del piso, camina de un lado a otro, jadeando, y vuelve a sentarse.



Yo lo veo con mis ojos entrecerrados, lo sigo disimuladamente, de un lado a otro. Muevo un pie y lo veo mover su cola con más fuerza. Sabe que estoy a punto de despertarme, y eso nada más lo emociona.


Finalmente termino su larga espera abriendo mis ojos. Me ladra para que advierta su presencia. Cuando me siento sobre la cama, se sube inmediatamente y se coloca a mi lado, bien cerca. Con los ojos me pide que lo abrace. Yo lo hago y es feliz. El perro más feliz del mundo en ese momento.


Tengo un hueso de goma. Es su juguete favorito. Lo lanzo lejos en el jardín y el corre a buscarlo, y de nuevo hacia mí, trayéndolo en su boca, para que vuelva a lanzarlo. En eso se nos va gran parte de la mañana. Yo también me divierto, lanzando el hueso cada vez más lejos, mientras que el corre cada vez más, y con la misma vuelve a mí con su huesito en la boca.


Lo dejo descansar, y de nuevo lo lanzo hasta que siento que se aburre. Si, los perros también se aburren. Entonces, guardamos el hueso hasta una nueva oportunidad. El me mira, como pidiendo permiso, y corre hacia la calle, a examinar el barrio, a ver qué ha cambiado desde ayer, a oler si otros perros han osado invadir sus predios.


Yo leo la prensa, mientras lo miro a lo lejos, husmeando aquí, y un poco más allá. Saludando al señor que vende los diarios en el kiosco, quien también le tiene cariño. Ladrando a un motociclista que pasa calle abajo sin prestarle mucha atención.


En la prensa hay un reportaje sobre un perro que vio a su amo herido y fue a buscar ayuda, llamando la atención con ladridos desesperados, hasta que logró alertar a la policía, que finalmente lo siguió y encontró a su amo inconsciente en un rincón de un parque. Es un héroe. Anoche lo vi en las noticias. Un perro mediático. Como el del anuncio de cereales, que aparece en la TV con unos niños, comiéndose su cereal a escondidas. Otro perro en la TV, en el cine, en la prensa. El mío no es mediático. No le hace falta. Los medios no parecen llamar su atención. Sólo yo, que soy su amo, que lo quiero y le agradezco su fidelidad.


Cuando llego a casa del trabajo lo encuentro allí, esperándome, moviendo agitadamente su cola y saltando apenas me ve. Yo lo lleno de emoción, y él a mí. Con ladridos me pide que lo lleve a su paseo vespertino. No me hago esperar. Luego volvemos y mientras preparo la cena y le doy su comida, comienza a adormitarse, para finalmente caer mientras veo la TV.


Tendido sobre la alfombra, abre los ojos cuando escucha algún ruido, como comprobando que todo está bien. Y luego vuelve a su letargo. Lo acaricio y ya apenas abre los ojos. El sueño lo domina. Mañana será otro día; y yo estaré feliz de levantarme con mi perro al pie de la cama, muy pendiente de mí y mis movimientos. Es mi perro. El sabe hacerme sonreír. Y yo lo quiero.

*Imagen: http://www.taringa.net/

8 comments:

Capochoblog said...

Dios, me parecen la cosa más pura que hay sobre la faz de la tierra. Incluso más puros que los mismos niños.

Hace un mes murió la pequeña de casa, una poodle toys con terrier dandy, una cosita mínima que no pesaba mas de 2 kilos y piquito. Blanca, ojos azules, con la nariz mega rosada y el corazon de un rottweiler. Dios, no hay cosa que haya llorado más en esta vida que la muerte de mis dos perras (la primera fue la dogo, hace unos dos o tres años) y ahora mi pequeña Valentina. No me imagino entrar a casa de mi madre y que ella no me salga al paso, que no duerma conmigo y que no llene la almohada.

Disfruta mucho de tu pequeño, deja que duerma contigo, malcrialo porque para el siempre serás su rey, su tesoro, su pertenencia y esos amores se agradecen hasta el último día.

Besos, mi niño grande.

The Modesto Kid said...

http://www.flickr.com/photos/readin/2630245532/

The Modesto Kid said...

(Pero, ella duerme a la cama con nosotros; y no se desperta hasta quitamos la cama.

Pansy said...

Los perros son unos buenos amigos, los mejores, espero que disfrutes mucho tu perro y lo ames y lo cuides como si fuera parte de ti, yo se que asi sera...
Un abrazo fuerte para ti

er chepo said...

Saludos estimado, tiempo sin escribir, pero siempre leyendo sus post. Con respecto a su nuevo "hijo" solo queda decir que lo disfrute, que como dice Nany "esos son los amores que se agradecen hasta el ultimo dia"

Lycette Scott said...

Es imposible no amar a nuestras mascotitas, yo adoro a mis tres perritos Oz...me llenan de alegría como no tienes idea

Lycette Scott said...

Es imposible no amar a nuestras mascotitas, yo adoro a mis tres perritos Oz...me llenan de alegría como no tienes idea

Oswaldo Aiffil said...

Naaaaaaanyyyy beeeellaaaaaaa! Este sí que es un ejercicio literario. Qué bueno poder llegarte con él. Suscribo todas tus palabras sobre las mascotas. Son tan buenos con uno, que nunca son olvidados. Ojalá los humanos fuésemos como ellos, otro sería el mundo. Un beso enorme mi Nany hermosa!

Hola Jeremy! Ellos se merecen que uno los consienta. ¿Sabes? Llevo siempre en mi memoria varios perros de mis amigos, que han sido como míos por el amor que nos tuvimos. Nunca salen de mi corazón, y a veces los vuelvo a ver reencarnados en otros perros de su misma raza. Son bellos. Ahora no tengo perro, es un simple ejercicio de relato literario. Bueno saber que te ha gustado. Un abrazo amigo!

Hola Pansy. Ya sabes por comentarios anteriores que es ficción, pero en ella van puestos mis verdaderos sentimientos hacia ellos y parte de experiencias previas. Así es la literatura, un reflejo de la vida misma. Un beso grande!

Hola Chepo! Suscribo tu comentario al pie de la letra. Es un relato de ficción. Me alegra que te haya llegado. Un abrazo!

Hooola mi Liz! Yo lo se, me consta el amor que sientes por ellos. Yo también los amo y en algún momento cuidaré de uno. Es cuestión de tiempo y ubicación. Un beso grande para ti!