Thursday, February 05, 2009

Gente de la selva

Dice Juan Luis Guerra que en los campos de República Dominicana el arcoíris bebe agua en el río y los campesinos ordeñan la noche. Es verdad. Esa gente que no sabe de preocupaciones de la vida moderna, que convive de cerca con la naturaleza y se nutre directamente de ella. Es esa gente que en las noches se acerca a la bodega del pueblo a mirar un aparato de televisión, el único en la aldea. Yo estoy allí. Los miro mientras ellos dirigen sus miradas a la TV. La ven como hipnotizados. Se ríen de casi todo lo que ven. Les causa una gracia inocente que yo, acostumbrado a verla en mi ciudad, no encuentro por ninguna parte.

Lo que ellos ven en la TV es como si no perteneciera a este mundo. Es una caja de fantasía, de cosas que no ocurren en su entorno, o que ellos no han visto nunca. Algunos se atreven a preguntarme si en realidad esas cosas ocurren en la gran ciudad, o si es sólo en la TV. Cuando les digo que si ocurren se ríen incrédulos. Algunos, porque también hay miradas que me dicen que quisieran ir conmigo a ver esas cosas que, por el momento, están limitadas a la TV.

Cuando yo hablo, todos se dan cuenta, si es que no lo habían hecho ya, que soy un forastero. No son sus palabras, aunque pensamos que hablamos el mismo idioma. No son sus gestos, no es su modulación, no es su acento. Unos niños me miran y se preguntan quién soy. Los que saben de dónde vengo aclaran la duda en voz baja. Yo escucho el cuchicheo, pero no los miro para evitar perturbarlos.

Las mujeres del pueblo son lindas, de hermosa mirada y mejor sonrisa. Espléndidas con el visitante, no escatiman en ofrecer un buen café. El café sabe distinto, tiene amor como ingrediente, ni muy dulce ni muy soso. Un poco fuerte, tinto, muy caliente, eso sí. Comparto los sorbos con las sonrisas de agradecimiento. Ellas las corresponden con otras muy bonitas que guardo para siempre en mis recuerdos.

En las tardes, cuando el calor arrecia, me invitan a caminar hasta el río, donde todos se zambullen en sus aguas. Nadie usa traje de baño pero todos se internan en las frescas aguas. Yo también lo hago. El calor obliga a hacerlo. Observo el río hacia el horizonte. El paisaje de la selva me deja mudo. Ese verde tan profundo. El cantar de múltiples aves que no logro identificar. La selva es imponente, sin lugar a dudas. El olor del río es también especial. No puedo describirlo bien, sin comparación posible.

Al final de la tarde regresamos con la ropa húmeda. El olor del rio permanece. Al llegar a la casa ya la ropa está completamente seca. El río tiene una magia que hace que todos volvamos más felices. A esperar la noche. Y a los mosquitos implacables. A ellos, los lugareños, parecen no molestarles cuando llegan en oleadas a picar al forastero. Sangre nueva. Gracias a Dios he traído repelente. No me gusta usarlo pero no tengo remedio. Se enciende una fogata. El humo los espanta por momentos. La brisa se muestra poco colaboradora. Aún así me encanta estar aquí, escuchando los cuentos de los viejos de la aldea, cuentos de fantasmas, de hombres que se han perdido en la selva y nunca fueron encontrados, de jaguares escuchados mas nunca vistos, de anacondas, de amores y de los que ya no están, pero que no han sido olvidados. Miro al cielo, las estrellas todas, respiro profundo el aire denso y puro de la selva en la oscura noche…
*Imagen: www.venezuelatuya.com

14 comments:

Lena said...

Oswaldo!

Qué texto tan sentido!

Me pareció estar allí, oler ese café...

Me encantó, disfruté leyendolo...

(Contsté tu email...me quedo con la duda de si lo recibiste...gracias por tus palabras...acabo de reabrir el blog)

Besitos

Capochoblog said...

Mi viejo hermoso, pude oler ese verde añorado...

Te mando tantos besos como hojas tienen los arboles del amazonas :)

Espero tener la oportunidad de alguna vez tomarme un café contigo.

Mariale divagando said...

Como ha dicho Nany, ese café contigo me hace mucha ilusión.

Oswaldo Aiffil said...

Hola querida Lena! Gracias! Gracias! Ya voy a "Mil Orillas", te quiero mucho, un beso!

Naaaaanyyyy beeellaaaaaaa! Ese café, se dará, tengamos mucha fe, que sí se puede. Disfruto uno a uno cada beso. Y te devuelvo una sonrísa que solo tu puedes interpretar. Eres adorable. Más besos!

Marialita linda! Yo creo en el destino, y es nuestro destino cruzar nuestros caminos. Allí saborearemos ese café y lo regaremos con una hermosa cháchara, que sabemos que tenemos pendiente desde hace ya un tiempo. Dios es bueno, y nos lo va a conceder. Mientras, un beso, tuyo!

GILBERTO said...

El acercarnos a la naturaleza, el volver a nuestros origenes, el contemplar la inocencia del "no alienado" nos hace sentirnos humanos de nuevo. Gran relato hermano, como me gusta tu redacición.

Nani, Mariale, soy afortunado. Tuve la dicha de tomarme ese café con Oswaldo, un café que supo a filosofía, a alma. En serio, soy muy afortunado.

LadyPaula said...

Osvaldo, que gusto saber de ti nuevamente, perdi mis plantillas y con ellas mis blogs de visitas.
Ojala un dia vengas a Chile a tomarte un cafecito conmigo.
Siempre te recuerdo con cariño, a la distancia y a pesar de no haber tenido la suerte de estrechar tu mano.
Un gran abrazo,
Paula

Waiting for Godot said...

Las descripciones que haces son dignas de un escritor que esta a punto de caramelo ya para lograr lo que tanto desea, describir paisajes es dificil, si lo haces y haces que nos sintamos alli, quiere decir que hay talento pa regalar. Besos MI OSWALDO :)

lulane said...

Hola Oswaldo, como siempre, nos das la oportunidad de compartir tu viajes virtuales llenos de aventura, nostalgia y mucho sentimiento!!!
Dejé un comentario en el fin de semana y qué raro que no llegó!!!

Rita ♫ said...

Un post lleno de puro sentimiento. ¡Bello!
Besitos, Oswaldo.

Tu Vecina Day said...

Aha Ozzie ;-) excelente,y como hacemos los que nos gusta bajar a instalarnos por ejemplo en las Quince Letras por flojera de rodar más lejitos de Los Caracas?ahhh? jajaja

pd:más que prooonto habrá nuevamente pescadito frito,arepitas con natas y ensalada capresse ;-)tropical y por supuesto de postre un rico dulcito de toronja muy conocido!Dios!La Excelencia..

-TQM te dejo una exposición de lo que más o menos significa siempre

Tu Amistad en mi mirada..que no necesitó ver.

mua!

Tu Vecina Day said...

pd:por el 14 de Feb ya sabes como es ;)

Oswaldo Aiffil said...

Hola Gilberto! Gracias! Acercarnos a lo natural nos hace sentir pegados a la tierra. Un gran abrazo hermano!

Hola Lady! Siempre he pensado que nos tomaremos ese café, tarde o temprano, en compañía de la bella Rominita. Dios dirá. Muchas gracias por tus palabras. Un beso amiga!

Hola tierna Waiting! Gracias por tus conceptos. Con humildad te digo que me falta mucho. Eso si, trabajo en ese sentido. Un beso enorme!

Hola bella Louise! De eso se trata aqui. Compartir esas historias, reales o no tan reales. Lo del comentario es cosa común. Ha pasado muchas veces. Un beso grande amiga!

Hola Rita! Si, a veces escribo con el corazón exclusivamente. Gracias! Un beso enorme!

Hola Daymira! Vienes de nuevo. Mi amigo Wolf debe saber que como estas playas no hay en ninguna parte. Los espero. Felíz día de San Valentín. Te quiero muchísimo! Un beso grande!

Silvia said...

Oswaldo, tengo que escribirte un poco tarde en tus post, por un instante me imagine a tu lado, el bochorno de la tarde muriendo, el ruido del rio, las sonrisas...
Fue increible.
Gracias

Silvia

Oswaldo Aiffil said...

Hola Silvia! Me alegra mucho que el relato te haya llegado y transportado. Motivación adicional para seguir escribiendo. Un beso belleza!