Saturday, September 27, 2008

Beatriz, la poetisa...



I

Tu misterio aprovecha el desamparo y me arrastra. La serenidad en tu rostro me invita a salir de éste cuerpo, que al espíritu es prisión, a abandonar este cuerpo de rutina y novedad cansado. Pero siempre está la luna ahí, invitándome a huir y a esconderme tras ella.

II

Te acercas etéreo, pese a ello te desnudo y me desnudas. Asómate a mi ombligo y observa. Estrellas. Muchas estrellas en mi nochedad. En mi cielo por dentro. Ven, entra, puedes hurtar mi destino.


III

Enfocados por una dorada exhalación astral bebemos nuestras miradas a tiempo que el sol engrasa de áureos aceites nuestras pieles inventadas por mágicos pinceles celestiales.


IV

Te encuentro caminando sobre la línea circunvolutoria del sol y me ahoga tu mirada verde de tantos mares. Mientras tu boca me hace desaparecer en cosmos alucinantes, te lleva mi vientre a la cima placentera, te prolonga mi cuerpo borrando hieráticas fronteras. Y por fin caemos desde la cumbre del éxtasis a la calma.


V


Cómo me gustaría tener la cordura del sabio o la ingenuidad del que nada sabe. Podría entonces resistir los embates de tu indomable convexidad o capitular sin sentirme subyugada. Guarecerme al interior de tu poderosa mano en tanto desgarro tu cerebro de tierra fresca para extirpar la raíz de mi propio recuerdo.


VI


Si tu diestra boca seduce mis instintos y el tibio recuerdo tuyo se aloja en cada hendidura de mi mente. Si la miel de tus ojos ha endulzado mi cuerpo y constelaciones me son ofrecidas en tu ardorosa mirada. Cómo negarme a ser una extensión de tu vida. Cómo prohibirme la entrega.


VII


Siento miedo de ti, océano y sin embargo penetro en tus olas. El alma estalla mientras exploras, mar, cada recoveco de piel. Mientras posees, mar, cada vestigio de razón. Cual vorágine, me fuerzas a tomar de tus aguas, siento de mis ríos fluir agua dulce para ti, mar. De pronto arrojada a la franja de arena con algo de vida en el puño cerrado. Con algo de muerte en el puño extendido, exhausto, vencido…


VIII


En divino paroxismo tu longitud atraviesa mi profundidad, obuses perforan corazón. Me haces levitar en nubes saturadas de tu semen. Entonces llueves y yo soy gota vertida en bosques de locura.


IX


Es mucho el ímpetu, demasiada la vehemencia y tanta la necesidad de una raya azul que haga fisura en mi apasionado borrascoso turbulento tránsito por la vida. Una raya azul que pueda dejar un poco de rocío en la fiebre de mi existencia. Un tiempo sereno, de sentimientos calmados. Una simple raya azul. No para siempre, sólo un momento. Cuánta falta me hace…


X


He sido sorprendida como las montañas por el sol cuando empiezan a habituarse a la nocturnidad. Y corro hacia ti como el río atraído por el mar, quiero girar en tu mundo como gira la luna satisfecha cautiva de la tierra, sin que nada se oponga a su dominio.


XI


Una luz recorre las paredes del instinto y las puertas de la razón a lo imposible cierran el paso. Inconforme el sueño se recuesta a la fantasía. Sé que entonces zarpas en barco de incertidumbres resueltas en cada futuro. Y yo me quedo aquí, pensando…


XII

Obcecado no hace más que girar el molino sin que se trame artilugio en los laberintos de esta masa informe que a algunos les da por llamar cerebro. Sigue molino girando, que ya vuelve a elevarse la vida como reflejo del amor que una vez reposó inerte dentro de mí.


XIII


Ahí está la luna. Es mi aliada, mi refugio. Contemplo el infinito. Tal vez vuelvas o devengas en mito, en dulce no-ser, en utopía, en hostia ciega e impalpable como existe Dios. Da lo mismo. Me quedaré mirando hacia el infinito hasta que la mirada se consuma y escuche en la memoria tu voz que me calma.
Textos de Beatriz Aiffil, publicados en el libro "Tierra Común. Poesía de Venezuela y Colombia", colección "Sin límites", ediciones "La Mancha", 2008

7 comments:

Capochoblog said...

Me gusto mucho. Es concreto, sencillo, directo, hermoso :) Sabes? ese tipo de textos que se dejan colar solos.

Un Beso para Beatriz y un mar lleno de éxitos. Escribiendo así, es imposible no tenerlo.

Para ti, muchas cajitas chiquiticas con un solo beso para que te canses destapandolas :))))

Buen Domingo.

Oswaldo Aiffil said...

Naaaaanyyyyy beeeeeellaaaaaa!
¡Tantas cajitas para mi solito!
Gracias preciosa! Y gracias también por los buenos deseos a mi hermanita Beatriz! TQM, más besos!

beatriz said...

gracias, hermano por incluirme en tus reportajes. te amamos mucho y esperamos tu regreso.
bea

Oswaldo Aiffil said...

Gracias beatriz, esta casa virtual también es tuya, tus poemas son un oasis para mi. Un beso!

Tatiana said...

Beatriz te puedes comunicar conmigo por email, fui una de tus alumnas del Aquiles Nazoa en el 87. Saludos! T Farias M

Oswaldo Aiffil said...

Hola Tatiana! Le haré llegar tu mensaje a Beatriz a la brevedad. Gracias por venir,ésta es tu casa!

beatriz said...

con permiso hermanito. copia tati: ifillb@hotmail.com.